Gestión de la prevención

La política preventiva: elemento clave en la gestión de la seguridad y salud laboral

Manuel Alegre Nueno, Auditor de Nasarre Consultores, S. L. y profesor de Florida Universitaria (Valencia)
Gestión Práctica de Riesgos Laborales, N.º 41, Septiembre 2007, Editorial ESPECIAL DIRECTIVOS

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Para lograr una verdadera integración de la prevención en la empresa es necesario que la Dirección elabore e implante una política de seguridad y salud en el trabajo. La ya derogada norma UNE 81900: 1996- EX define la política preventiva como: "Las directrices y objetivos generales de una organización relativos a la prevención de riesgos laborales tal y como se expresan formalmente por la Dirección".

La política preventiva debe incluir la visión, los valores y los objetivos de la organización en materia de seguridad y salud laboral con la finalidad de que los asuman todas las personas que la componen. Estos valores compartidos servirán de guía en la toma de decisiones y actuaciones que desarrollen los miembros de la empresa.

Con la definición de una política preventiva se busca desarrollar una cultura de seguridad y salud, es decir, concienciar a todos los miembros de una organización sobre cómo deben actuar para evitar los comportamientos inseguros, y para generar un ambiente de trabajo seguro. No en vano, la conducta y las acciones de los trabajadores hacia la prevención de riesgos laborales están determinados por los valores, y actitudes transmitidos por la Dirección de la empresa.

De este modo, la cultura preventiva, que es una parte de la cultura organizacional, puede definirse como un sistema de valores, creencias y normas compartidas por todos los miembros de una organización respecto a la seguridad y salud, y que sirve como marco de referencia de sus comportamientos.

Por consiguiente, la definición de una política preventiva facilita el compromiso y la identificación de los trabajadores con la empresa, contribuyendo a modificar los comportamientos y a reducir la realización de operaciones inseguras, mejorando la calidad de las condiciones de trabajo y, en última instancia, la productividad. Se trata, por tanto, de uno de los elementos clave de la gestión de la seguridad y salud dentro de una empresa.

El proceso de elaboración e implantación de la política preventiva

La elaboración y definición de una política preventiva es un proceso que debe desarrollarse tras una revisión inicial de la situación de la gestión de la seguridad y salud laboral en la empresa, y antes de la elaboración de la planificación preventiva.

Este proceso se inicia con una declaración formal de principios y compromisos sobre los que se cimentará el sistema preventivo de la empresa.

Durante la elaboración de estos valores es necesario contar con la participación de los trabajadores.

El documento debe ir firmado por la Dirección de la empresa y distribuirse a todo el personal, debiendo actualizarse periódicamente.

Ahora bien, no es suficiente con su elaboración, sino que debe estar apoyado e impulsado por la Dirección de la empresa mediante un conjunto de actuaciones que tanto la Dirección como los demás miembros de la estructura jerárquica tendrán que realizar para ser coherentes y poder cumplir con dichos compromisos.

Además, deberá ir acompañada de los recursos humanos y económicos necesarios para desarrollarla así como de una planificación adecuada, con el fin de que todos los miembros de la organización puedan llevar a cabo correctamente sus funciones preventivas. Así, se deberán asignar las funciones y responsabilidades que tiene cada miembro de la organización en materia de seguridad y salud laboral. El objetivo último de esta exigencia es lograr que todos los empleados perciban la voluntad de la empresa, lo que es fundamental para favorecer comportamientos positivos.

Contenido de la política preventiva

La política debe reflejar y transmitir el compromiso de la dirección con la seguridad y salud de los trabajadores, para que todos los miembros de la organización compartan los mismos valores y trabajen en la misma dirección: la eliminación de los accidentes y las enfermedades profesionales.

Los principios de la acción preventiva (artículo 15 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales) deberán constituir la base de la política preventiva de la empresa pero ésta, a su vez, tendrá que reflejar los valores éticos de la organización, su compromiso con las personas que la componen y con la sociedad, así como sus objetivos en materia de prevención de riesgos laborales.

La política preventiva que se defina (en la Tabla 1 se encuentra un ejemplo) deberá adaptarse a las necesidades, tamaño, actividad y recursos de la empresa, y no limitarse a formular principios tan genéricos que no contengan compromisos concretos o que resulten aplicables a cualquier organización.

Tabla 1:Ejemplo de política preventiva

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(*) Estos principios están recogidos en el artículo 15 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Fuente: Bestratén Belloví, M. y Marrón Vidal, M.A.

Por ello, los principios deberán ir acompañados de los compromisos necesarios que permitan llevarlos a término.

Una adecuada política preventiva deberá contener el marco de trabajo y los medios necesarios para alcanzar los objetivos estratégicos -en coherencia con la política global de empresa- en materia de seguridad y salud de los trabajadores. Así, los elementos esenciales que deberán incorporarse al documento sobre la política empresarial en materia de prevención de riesgos laborales son:

  • - Reconocer que la seguridad y salud laboral forman parte de la gestión de la empresa, integrando la actividad preventiva en el conjunto de sus actividades y decisiones, tanto en los procesos técnicos, como en la organización del trabajo, incluidos todos los niveles jerárquicos de la empresa.
  • - Incluir el compromiso de mejora continua de las condiciones de trabajo. No basta con alcanzar determinados niveles de seguridad, sino que debe existir una acción permanente para mejorarlos.
  • - Garantizar la consulta y participación de los trabajadores en las decisiones que afecten a sus condiciones de trabajo.
  • - Asegurar una adecuada formación e información de los trabajadores. Éstos deben conocer los objetivos de la política preventiva y su fundamento para que puedan aplicarla correctamente y realizar aportaciones y mejoras al sistema.
  • - Reconocer el valor de las personas y de sus condiciones de trabajo para el propio desarrollo y éxito de la empresa.
  • - Manifestar el compromiso activo y continuo de la Dirección, con los valores y objetivos definidos en la política preventiva.
  • - Compromisos para implantar la política e integrarla en la actividad empresarial.

Los principios deberán ir acompañados de compromisos concretos que permitan cumplir con la política preventiva. Como ejemplo de estos compromisos puede servir la Tabla 2.

Tabla 2:Ejemplo de compromisos de prevención de una empresa

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Fuente: Bestratén Belloví, M. y Marrón Vidal, M.A.

BIBLIOGRAFÍA

  • - Fernández Muñiz, B. y otros. Cómo crear un entorno de trabajo seguro. Madrid: Thomson, 2005.
  • - Bajo Albarracín, J. C. : Gestión de la prevención de los riesgos laborales. Una visión empresarial. Madrid:Centro de Estudios Financieros, 2003.
  • - Bestratén Belloví, M. y Marrón Vidal, M. A. : NTP 558: Sistema de gestión preventiva: declaración de principios de política preventiva. Madrid: INSHT, 2001.

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