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El riesgo de REPETIRSE. Identificación y actuación frente a los riesgos del trabajo repetitivo. El método OCRA

El análisis y las conclusiones del nuevo método de medición de los riesgos laborales derivados de los movimientos repetitivos (OCRA) es el tema principal de este artículo así como las jornadas que se dedicaron a su estudio realizadas en Barcelona y los manuales relativos al estudio que se presentaron durante los debates y conferencias del simposio. Síntomas como las afecciones en las extremidades superiores y orientaciones a la hora de rediseñar el trabajo que requiera acciones repetitivas son algunos de los asuntos sobre los que incide este artículo.
Ada Aparicio Ortuñez, Redactora de Gestión Práctica de Riesgos Laborales
Gestión Práctica de Riesgos Laborales, N.º 7, Julio 2004, Editorial ESPECIAL DIRECTIVOS

Etiquetas: Carga física

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Al menos el 31 por ciento de la población laboral dentro de la Unión Europea desarrolla trabajos repetitivos, lo que ya parece claramente vinculado a padecimientos de espalda, estrés y dolores musculares de los miembros superiores. Estas son las conclusiones que destaca el nuevo método OCRA que estudia los riesgos laborales derivados de los movimientos repetitivos y analiza las pautas de intervención aconsejadas para disminuirlos.

Dolores de espalda, molestias musculares de cuello y hombro, tensiones y problemas de mayor intensidad en los miembros superiores así como el estrés asociado al ritmo elevado y a los plazos ajustados en más de un cuarenta por ciento, son las consecuencias más frecuentes de los trabajadores que repiten diariamente tareas y actividades en su jornada laboral.

Barcelona ha sido el escenario que ha acogido las jornadas sobre "Traumatismos Repetitivos: métodos para su evaluación y control", que durante tres días, ha analizado los riesgos derivados de los movimientos repetitivos en la actividad laboral mediante conferencias y talleres organizados por la Cátedra Mutual Cyclops UPC de Prevención de Riesgos.

Todos estos traumatismos han llevado a la Agencia Europea para la Salud y la Seguridad en el Trabajo a incluir los movimientos repetitivos dentro del conjunto de riesgos emergentes de especial preocupación. En España, las estadísticas indican que el 34 por ciento de los trabajadores llevan a cabo movimientos repetitivos de manos o brazos durante más de la mitad de la jornada. Por otro lado, en 2002, alrededor del ochenta por ciento de las enfermedades profesionales declaradas correspondieron al aparato osteomuscular. Asimismo, los estudios atribuyen a estos elementos repetitivos un nexo de causalidad con las patologías de los miembros superiores como la tendinitis y los síndromes canaliculares. Pese a que aún parece difícil encontrar métodos de evaluación e intervención aplicables sobre el terreno aptos para evaluar todos los factores de riesgo posibles, la mayoría de los expertos han apoyado el método OCRA (Ocupational Repetitive Actions) e incluso se han escrito manuales en los que se detalla su estudio y se proponen métodos de intervención que mejoren o subsanen los problemas derivados de determinadas actividades.

El método OCRA no se circunscribe únicamente al terreno de los técnicos de prevención, sino que todos los profesionales que trabajan en el diseño y rediseño de máquinas y puestos de trabajo, así como las personas responsables de organizar la producción en las empresas pueden servirse de las ideas y conclusiones de este método.

Pero parece claro que sea la ergonomía, cuyo propósito es mejorar la calidad de las condiciones, entornos e instrumentos de trabajo, sea donde mayor aplicación pueda tener el OCRA. Es aquí donde se abren nuevos campos y ámbitos empresariales que pueden servirse de los estudios y experiencias mostradas por el método. Toda una serie de compañías dedicadas al diseño de interiores, a la gestión del cambio en las organizaciones, con lo que eso supone para los espacios y la recolocación de puestos de trabajo y actividades a desarrollar dentro de la organización, deberían incorporar las enseñanzas de estas evaluaciones.

Sobre estos aspectos ergonómicos se basa la introducción del manual sobre la "Evaluación y gestión del riesgo por movimientos repetitivos de las extremidades superiores", de la profesora Daniela Colombini, que participó en las conferencias sobre el método OCRA y sus aplicaciones, durante las jornadas.

"El objetivo de la ergonomía no es sólo prevenir accidentes y enfermedades, sino prevenir la salud, entendiendo por esto el bienestar psicofísico. La ergonomía no consiste únicamente en diseñar un asiento o cualquier otro objeto, sino que también implica considerar su impacto global respecto al usuario, al entorno y a la organización del trabajo." Con estas palabras, la autora italiana sitúa perfectamente los campos de aplicación del método así como de la normativa técnica europea. En este sentido sugiere la necesidad de que los profesionales que diseñan máquinas, productos y procesos productivos, así como los técnicos de métodos y tiempos, integren en sus decisiones las conclusiones de unos conocimientos ergonómicos "profundos y globales".

Es aquí donde entronca también con las nuevas problemáticas derivadas de las actividades repetitivas y los problemas de salud ocasionados por la realización de estos trabajos. Los expertos han llegado al consenso de que las posturas y la fuerza destinada a este tipo de movimiento contribuyen a la sobrecarga biomecánica de los miembros superiores. La literatura actual denomina estas alteraciones como "work related", y es difícil encontrar métodos de evaluación e intervención aplicables sobre el terreno para evaluar todos los factores de riesgo presentes.

Síntomas y epidemología

Tendinitis del hombro, mano-muñeca (dedo el gatillo, síndrome del túnel carpiano, síndrome del desfiladero torácico, quiste tendíneo, artrosis etc., son algunas de las afecciones musculoesqueléticas de las extremidades superiores más frecuentemente asociadas al trabajo.

Para presentar datos científicos acerca de la naturaleza de la asociación entre estas patologías y el trabajo, se han confrontado resultados de distintos estudios, distinguiéndolos según su diseño y las tareas analizadas. Es aquí donde el método OCRA hace presencia, y en el estudio de más de 700 trabajadores con actividades no expuestas a los movimientos repetitivos en relación a otra muestra similar que sí los contemplaba sometidos a un examen, señala que la prevalencia de las afecciones es muy baja en los no expuestos, en particular en los más jóvenes. Además, se pone en evidencia que condiciones repetidas de "hiperutilización" producen una inflamación de los tejidos que es a menudo la precursora de alteraciones crónicas.

OCRA analítico

La utilización del método OCRA requiere una formación específica que debería ser llevada a cabo preferentemente por personas con experiencia en el análisis de puestos de trabajo y en organización. El empleo óptimo de este método requiere de la constitución de un grupo interdisciplinar dentro de la empresa encargado de analizar las problemáticas. Este grupo debe estar compuesto por técnicos de Métodos y Tiempos, proyectistas de líneas e instalaciones y técnicos del servicio de prevención.

Es necesario, también, un segundo instrumento de análisis del riesgo que es la lista de chequeo. Este tipo de análisis permitirá una programación válida de las intervenciones y de los recursos que se deben movilizar.

Además del análisis y evaluación de las posturas en el trabajo (movimientos de alta cadencia, posturas forzadas o mantenidas durante largo tiempo, etc.), del análisis de las vibraciones transmitidas a los diferentes sistemas y de la evaluación de los períodos de recuperación, el manual de Colombini enumera algunas de las pautas necesarias para rediseñar y corregir el trabajo con tareas repetitivas.

Las intervenciones Estructurales. La disposición óptima del puesto de trabajo, la distribución y la elección de instrumentos de trabajo ergonómicos son fundamentales para reducir las consecuencias derivadas de las "posturas" y la "fuerza", y también de otros muchos factores complementarios. Conseguir alturas adecuadas tanto del plano de trabajo como del asiento y evitar contracciones que sobrepasen el 50 por ciento de la capacidad máxima articular son algunas de estas recomendaciones.

Intervenciones Organizativas. Las intervenciones que más pueden influir en la organización del trabajo se hacen necesarias cuando se han encontrado altos niveles de frecuencia de acciones técnicas y periodos de recuperación funcional insuficientes. Estas intervenciones para limitar los dos factores primordiales de riesgo pueden inferir en la productividad y son, por lo tanto, poco aceptadas por los empresarios.

Intervenciones de Formación. Estas prácticas deben dirigirse a tres grupos de actores distintos: el trabajador, el técnico de producción y el jefe de sección y el director (u organizador estratégico). El trabajador debe estar formado adecuadamente para ejecutar las acciones, utilizar en la medida de los posible ambas extremidades, evitar añadir acciones superfluas y dirigirse al servicio sanitario cuando advierta los primeros síntomas.

Los técnicos de producción y jefes departamentales deben estar entrenados para identificar los factores de riesgo y rediseñar los puestos de trabajo así como a los trabajadores de la información necesaria. Por último, los ejecutivos deben participar también en las tareas de formación, lo que les proporcionará una visión global de los riesgos presentes en el ciclo de trabajo de la empresa para garantizar así la aplicación de las estrategias más beneficiosas sobre contención y gestión de estos factores en su conjunto.

Además del método OCRA, las conferencias y talleres de Barcelona abordaron diversas técnicas de investigación y análisis que, gracias a los últimos avances tecnológicos, es posible llevar a cabo desde el campo de la biomecánica aplicada. Esta tecnología es la que permite realizar estudios de campo que identifican donde se producen las lesiones y orientan a los especialistas en la búsqueda y valoración de aquellos factores que inciden en las enfermedades que hoy en día abarcan más del 80 por ciento de las patologías laborales declaradas.

Profesores y expertos internacionales como Aquiles Fernández y Enrico Occipinti, técnicos de prevención de riesgos como Carmen Bernal, directores técnicos del Laboratorio de Ergonomía de la Universidad de Barcelona como Luis Parreño y el director del Servicio de Prevención de Mutual Cyclops, Alejandro Romero, tomaron parte en las charlas y conferencias desarrolladas durante la jornada.

El estudio y la divulgación de los problemas de salud derivados de los movimientos repetitivos en el trabajo se enmarcan dentro del programa de la Cátedra impulsada por Mutual Cyclops y la Universidad Politécnica de Cataluña con la que se pretende promocionar los proyectos de investigación y estudios que desarrollen mejoras para frenar la siniestralidad laboral.

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