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La coordinación de la prevención en las centrales térmicas

Revista Gestión Práctica de Riesgos Laborales, Nº 26, Sección Artículos, 01 de Abril de 2006
Publicado hace más de 8 años
 
Rafael Alberto Busto Alonso, Técnico de Prevención de Riesgos Laborales
 

Etiquetas: Prevención de riesgos laborales, Centrales térmicas, Contratas y subcontratas

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Riesgos por incendio o explosión, de tipo eléctrico o químico... Los riesgos asociados a las condiciones de trabajo en las centrales térmicas son muy diversos, lo que genera que se precisen unas medidas de seguridad muy rigurosas y de obligado cumplimiento para todos los departamentos de la central, incluido el personal externo que acude a estas instalaciones.

Los medios humanos y el conjunto de instalaciones de una central térmica tienen especificados sus cometidos y funciones, con el único objetivo de regular el proceso de producción eléctrica. Todos ellos, coordinados por medio de los distintos departamentos, aportan los recursos para el correcto funcionamiento de cada una de las instalaciones, con el fin de que revierta en la producción de energía eléctrica.

La cooperación de todos los departamentos es imprescindible para la ejecución segura de los trabajos, ya que las operaciones que deben realizarse con las instalaciones en servicio han de ser ejecutadas aplicando las medidas de seguridad establecidas para evitar daños a las personas y a las instalaciones (ver Gráfico 1).

GRÁFICO 1. Estructura de una central térmica

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Estas medidas son de obligado cumplimiento para todos los departamentos de la central y para el personal externo de las empresas de contrata, por lo que la información que reciban éstos deberá ser precisa y concreta.

Influencia de las empresas de contrata en las centrales térmicas

Es evidente que las compañías eléctricas necesitan los servicios de los contratistas para ejecutar sus obras o realizar labores de mantenimiento en sus instalaciones, por ello, sería de gran beneficio para las eléctricas disponer de una selección de empresas que tengan una cultura en seguridad adecuada para trabajar en las centrales térmicas y, además, cumplan con los requisitos que establece la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.

Las pequeñas y medianas empresas son las que realmente aportan la mano de obra, bien directamente, cuando son contratas directas de las centrales térmicas, o bien cuando dependen de las empresas principales cuando éstas hayan sido adjudicatarias de obras con contratos de modalidad llave en mano.

Como es incuestionable que en los contratos, aun siendo de esta modalidad, el promotor sigue teniendo su responsabilidad sobre la prevención de riesgos laborales, sería lógico e imprescindible que las contrataciones y subcontrataciones que realice el contratista principal sean efectuadas a empresas que tengan solvencia en seguridad.

Consecuentemente, los contratistas tienen muchas vías que les llevan a trabajar en las centrales térmicas y que indirectamente, en estos casos, su deficiente gestión preventiva puede afectar al promotor. Por lo tanto, es preciso que el contratista sepa que, ante un accidente, la propiedad puede llegar a tener las responsabilidades derivadas de la falta de aplicación de las normas de seguridad que no hayan sido cumplidas, aunque no exista vinculación contractual alguna con ella.

Así pues, los contratistas deben estar muy concienciados en seguridad para trabajar en una central térmica y han de saber que los mantenimientos de la misma y el departamento de producción-operación, que soporta toda la estructura logística de la central térmica, están regidos por normas y procedimientos de régimen interno que los contratistas han de conocer y cumplir (ver Gráfico 2).

GRÁFICO 2. Normas y procedimientos en una central térmica

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Fuente: elaboración del autor.

En este sentido, es de prever que las empresas contratantes realicen un mayor control de las condiciones de seguridad laboral que ofrecen los contratistas cuando son convocados a concursar en las peticiones de ofertas. Máxime ahora que, con la reforma de la Ley del año 2003 (concretamente las modificaciones introducidas por la ley 54/2003, de 12 de diciembre, que obligan al empresario a poner todos los medios a su alcance para prevenir los riesgos laborales de sus subordinados y, con la figura del recurso preventivo que la Ley establece en muchos de los supuestos) es primordial que los contratistas se conciencien de que sus trabajadores han de recibir una formación e información adecuada y específica para trabajar en las centrales térmicas, porque así, se dispondrá de trabajadores altamente especializados y adiestrados para el comportamiento preventivo que deberán adoptar durante la ejecución de los trabajos.

Contrataciones

Realizar una buena seguridad y practicar una buena prevención de riesgos es una tarea costosa. Pero también es evidente que las empresas contratantes ahora tienen presentes a más compañías para las peticiones de ofertas de sus contrataciones por el simple hecho de adjudicar los trabajos con precios muy ajustados, lo que propicia que algunos contratistas no han integrado la seguridad en la política de la empresa, ya que tan sólo optaron por cumplir con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales mediante servicios de prevención ajenos.

Qué gestión preventiva deben aplicar los contratistas en las centrales térmicas

La aportación de las funciones y cometidos que tienen todos los responsables de seguridad en obra es la única manera de hacer efectiva la seguridad en un emplazamiento, y eso se logra desarrollando la actividad preventiva en el tiempo y forma que se precise, ya sea por parte de interlocutores de seguridad, recursos preventivos o técnicos de seguridad. Por ello, las empresas contratistas han de practicar la colaboración en prevención para que, bajo ningún concepto, pueda quedar solamente en manos del coordinador de seguridad y salud o bien del técnico de seguridad de la central, como generalmente se viene produciendo.

Además, tal y como especifica la legislación vigente en materia de prevención de riesgos laborales, la prevención debe estar integrada dentro del proceso productivo. Con este planteamiento, los responsables de seguridad en obra de cada empresa contratista que participe en los trabajos han de incidir diariamente en ella efectuando evaluaciones o inspecciones preventivas por cada área de influencia. Será la garantía de que todo funciona correctamente y ayudará mucho generar comportamiento preventivo de los trabajadores para hacer efectiva la seguridad individual de cada uno de ellos durante la realización de sus trabajos.

Las inspecciones de seguridad de su área de influencia o instalación en la que realizan los trabajos proporcionarán un registro documental de las anomalías que hayan observado y será válido como resguardo fidedigno, que justificará la práctica habitual de la realización de las revisiones e inspecciones de cada puesto de trabajo.

Después, el registro documental fruto de las inspecciones realizadas ha de ser archivado, siendo responsabilidad del técnico de seguridad de la central, del coordinador de seguridad y salud, o de ambos, comprobar la realización efectiva de la gestión preventiva y verificar el tratamiento que se haya dado a las anomalías o deficiencias detectadas en su zona de trabajo. Todo ello quedará reflejado en un documento archivado.

Este tipo de organización contribuirá a la aceptación de la disciplina laboral sobre aspectos de seguridad, ya que todas las empresas participarán en las acciones preventivas, siendo cada una de ellas imprescindibles para la globalización preventiva de la central térmica.

Paradas programadas de fin de campaña

La gran afluencia de contratistas que participan en las paradas programadas de grupo de fin de campaña obliga al técnico de seguridad de la central a que considere, con el suficiente tiempo de antelación, una serie de aspectos logísticos para acoger a todas las empresas de contrata que van a intervenir y que, en ocasiones, su número puede elevarse a más de 50 compañías, con un volumen de trabajadores de 700. Para estos casos, todo tiene que estar preparado y revisado en la central térmica, desde los extintores portátiles hasta los equipos fijos de extinción contra incendios, ya que en una central hay más riesgo de que se produzca un incendio durante una parada que cuando está en servicio.

Las camillas, los equipos de respiración autónoma y los de presión del sistema contra incendios, las bocas de incendio a punto, la ambulancia con su equipamiento de primeros auxilios, los radio-teléfonos, los lavaojos, las duchas de emergencia, los teléfonos fijos, los letreros de los teléfonos de emergencia, etc., también deben ser supervisados.

Posteriormente, ha de procederse a comprobar fehacientemente que los contratistas disponen de los medios y equipos de protección individual que, en soporte papel, certificaban que estaban revisados y disponían de la cantidad establecida de EPIS de reserva. Para ello, es necesario recorrer todos los barracones de las empresas contratistas para inspeccionarlos.

Por otra parte, sobre el control de la documentación que toda empresa ha de entregar antes y durante los trabajos de la parada, conviene utilizar un mismo formato para todas las compañías, puesto que así la supervisión resultará más cómoda y rápida. Es precisamente aquí, en estas paradas programadas, donde hay que tener muy en cuenta al personal joven e inexperto, que no sólo desconoce las instalaciones de una central sino que, en muchas ocasiones, se estrena profesionalmente hablando en un complejo industrial. Ello hace que, obviamente, los riesgos que corren en la realización de sus tareas se multipliquen.

La revisión en las paradas programadas

A grandes rasgos, los aspectos que han de ser controlados en las paradas programadas de fin de campaña son los siguientes:

  • > Organización de las paradas.
  • > Control de accesos.
  • > Instalaciones higiénico-sanitarias.
  • > Comprobación de existencia y estado de EPIS.
  • > Delimitaciones de tajo.
  • > Orden y limpieza.
  • > Revisiones iniciales.
  • > Revisión de documentación.
  • > Formatos tipo.
  • > Documentación periódica que debe entregar el contratista.
  • > Reuniones diarias.
  • > Comprobación fehaciente de la formación e información de los trabajadores.

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